divendres, 23 d’abril del 2010

La mecánica del Corazón

Te recuerdan las normas para sobrevivir, te las recuerdan cada día y te las repites tratando de interiorizar esas palabras que a veces te gustaría que dejasen de existir, pero prácticamente las llevas grabadas a fuego en la mente, te convenciste de ello hace tanto... y las recitas una vez más:

“Uno: no toques las agujas.
Dos: domina tu cólera.
Tres: no te enamores NUNCA.

La mecánica de mi corazón depende de ello.”

Y entonces piensas que hay cosas imposibles, ¿cómo podrías no tocar las agujas cuando te arde el corazón? El corazón arde por cólera o por amor, ¿cómo controlarás todo eso para que no se rompa la línea que has trazado para sobrevivir? Yo no puedo pedirte que me ames, pero no puedo decirte que no lo hagas, pues te quiero con toda mi alma, con o sin normas, no importa si no hay aire para respirar, yo no me iré jamás. Pero cuando me lanzas un tequiero al cielo y yo lo cazo al vuelo, siempre con el corazón, soy capaz de ver las normas reales, aquellas que creamos nosotras mismas para sobrevivir a nuestra manera. Con ellas podremos emprender nuestro viaje sin los planes hechos, allí donde guardamos nuestro cariño y secreto, y para coger aliento y llegar hasta el final, necesitas amar y gritar al prójimo amado que sin él no vivirías. Cojamos aire, y dictemos nuestras propias normas:

“Uno: toca las agujas del corazón y para las del tiempo.
Dos: domina tu cólera pero no la encarceles en silencios.

Tres: enamórate, pase lo que pase, enamórate y AMA PLENAMENTE.

La mecánica de nuestro corazón depende de ello.”

Sentencio a muerte la antigua normativa de tu corazón y doy vida a nuestra esperanza. ¿Y tú qué sentenciarás? Dime tú qué harás. Si sentencias como yo, bésame ahora mismo y no me dejes decir ni una palabra más, que las palabras sobran y nos falta el roce de la piel.

divendres, 26 de febrer del 2010

Hamor... en 223 palabras, restauración de un corazón.

Buenos días. Me han dicho que aquí restauran corazones, así que le he traído el mío y la predisposición para explicarle mi caso si es necesario. Sé que debí venir cuando comenzó a quebrarse, pero se rompió antes de lo esperado. Verá, el caso es que me rompieron el corazón y, después, esperanza y orgullo lo pisotearon hasta dejarlo así. Dígame, por favor, que tiene arreglo. Pues quisiera ser capaz de volver a colorear sombras, gritar de felicidad, dejar de escribir amor con hache, inventar mundos, matar monstruos, crear safaris en el parque y ser nube con la mente... seguro que se me ocurrirían más cosas si pudiese amar. ¿Cree usted que una vez restaurado volveré a tener el corazón tan rojo? ¿Cree que se tornará de mimbre? De este modo no volvería a decir que tengo el corazón a punto de estallar. Con suerte, una vez reparado el mal, cuando vuelva a casa y abra la cajita donde guardo el corazón, me lo habrán robado otra vez. Tal vez necesite terapia de choque contra el dolor cuando me lo arranque. Pero tome, aquí tiene, ¿cómo lo ve? Lo sé, está en un estado lamentable. Mientras se ocupa de él llevaré uno de cartón piedra. Volveré a por el mío mañana. Gracias por su atención.

Nits plagades d'amar.

Les nits amb tu haurien de ser més sovint, travessant carrers a la llum dels fanals, buscant de nou aquella gran lluna que vam veure fa temps, cercant un mar que no trobarem sense un canvi d'escenari. Ens lliguem les mans i sense adonar-nos-en ja s'han trobat els llavis, i les mirades busquen intencions noves. Tot plegat comença a sonar especial, molt més del que ho era abans. I llavors somiem que això podria ser constant, que podriem fer molt més, i ens estimem, i prenem paciència, i ens seguim estimant, ens seguim estimant.

I el món, que segueixi girant, nosaltres seguirem igual.

dissabte, 12 de desembre del 2009

Hay...

monstruos inventados que te buscan, que te acechan y te asustan; mas no gritas, ya no puedes gritar: tienes tu mosntruo particular. Y sabes que cuando te ve asoma la sonrisa extendida en su rostro, sabes que brillan sus ojos, y aún te preguntas porqué será. Le bastan diez minutos para echarte de menos, le bastan dos para querer más besos, le bastan segundos para volver susurrarte tequieros. Y cada día te recuerda que a la misma hora te espera en su cuarto con más tequieros en los labios y todos tus besos en la piel.

Et donaria...

Un t'estimo etern voldria regalar-te cada nit, desde l'altre costat del llit, només a un pam més enllà de tu. Et donaria un món sencer, ple de màgia, ple d'amor, sense fronteres ni pors. I si volguessis, fins i tot mataria monstres per tu.