dilluns, 24 d’agost del 2009

Toma.


Pluma y papel en mano. No te veo. Pero te dibujo, te escribo y describo, te tacho, te emborrono, y otra vez vuelta a empezar. Te pinto los ojos, del color que yo quisiera ver otra vez en tu rostro. Te pinto los labios, con un ligero tono rosado. Te pinto las manos, hasta los dedos y la nariz. Te sigo dibujando, y pintando, y escribiendo, y describiendo, otro ciclo sin fin. Ahora me limito a imaginarte, en mi mente, con ropa, sin ropa... mejor con ropa, reservando el desnudo para el nunca jamás. Cambio el imaginarte por pensarte, ¿cómo debía ser tu voz? Sí, lo que más recuerdo tal vez sea la voz, más grave más aguda, la voz. Y si te describo, con la piel fina, te idealizaré hacia los demás, te proyectaré hacia adelante o te encontraré en cualquier parte. Y sabiendo que siempre habrán solo unos, tal vez besaré todos los labios probando que solo existen los tuyos. Y miraré todos los ojos demostrando que al final sólo quiero ver los que me miran con tu rostro. Incluso buscaré todas las pieles hasta probar que quiero llegar únicamente a la tuya. Y las manos. Y el olor. Y la brisa. Y el ambiente. Y la vida. Y el camino. Y el futuro. Son todos tuyos. Tómalos.

dimecres, 19 d’agost del 2009

Algo nuevo

Por fin creo haber conocido a alguien que merece la pena. Tal vez te haya encontrado, y no sé qué pensar. Qué será de mí cuando te diga que...

Sentí fuegos artificiales en mi interior.

Desencuentros

Cumplo condena de olvido de unos labios que no quiero olvidar. A ciegas mi condena por esos ojos que quiero mirar. Que son un sueño hecho realidad esas manos que ya no quieren recordar mi piel, que son fruto de pesadillas los recuerdos que me asaltan por las noches cada vez que recuerdo tu mirada. Y así sigo, cumpliendo sentencia de olvido y mal de desamor.

No me regalen, ustedes ni nadie, más desencuentros, por favor.

Más de lo mismo

Hay tanto idiota ahí fuera, por hoy se acabó el salir a buscar alguien diferente. Que siempre es todo más de lo mismo y guste o no toca aceptarlo: nunca sales del bucle. Sé que este bucle nos puede matar, sé que nos va a salvar y a matar. E intentaré... huir, como siempre a cualquier otra parte. Sé que el bucle siempre, siempre estará conmigo. Sí, siempre. Y es que no importa como lo mires: siempre es más de lo mismo.

Hacia cualquier otra parte

No hay pena para los asesinos de sentimientos, no hay pena por matar un corazón ni destruir la ilusión, que siempre es falsa. Sólo hay una asesina de esas en mi vida y nunca vas a serlo tú. Ni tú ni nadie podrá hacerme sentir aquello, ni una sola vez más. No hay lugar tampoco para huír cuando hay miedo, de ese que se tiene los días rojos, ni para los corazones rotos ni los mares de lágrimas. No hay lugar para nadie que quiera cerrar su corazón por derribo, ni para aquellos que no logren una guerra en su sofá. Pero siempre puedo correr a cualquier otra parte, allí donde están los sueños por cumplir, allí donde hay más como yo, allí donde el llanto sea ilegal. Y que sepas que a cualquier otra parte voy a sonreír sin esperarte jamás.